Rodolfo Garcia Colombia
DESDE LA TIERRA DE LA SALAMANDRA (FRAGMS.)
VII.
Desde el fuego hablo
sin ser ceniza enamorada.
Es una libertad encarcelada
la última vanidad
que le queda a mi poema,
alumbrando tu oscura presencia
sin poder mirar atrás,
un vano rosario de palabras,
un delito con tu cuerpo
que me prestas
para darle el peso justo
a mis sordos ojos,
agrietados tras tu sombra.
Desde la tierra de la salamandra
siembro un último asombro,
eclipse de memorias
leídas por tu culpa,
mariposa en violeta
asesinas mi cordura
y entonces te amo.
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